¿Era el hormigón de los romanos parecido al nuestro?

Interior de las Termas de Caracalla (212-217 d.c.) www.ingiroperitalia.blogspot.com

Interior de las Termas de Caracalla (212-217 d.c.)
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Cuando pensamos en los romanos caemos generalmente en el error de asociar la grandeza monumental de su arquitectura con una grandeza de medios y materiales. La realidad es que los romanos eran un pueblo eminentemente pragmático, y así como en la arquitectura griega decoración y estructura funcionaban conjuntamente con una gran sinceridad constructiva, en la arquitectura romana estructura y decoración no iban de la mano.

Su principio constructivo básico era una economía de medios que no se reflejaba en el resultado final. Construyendo con procedimientos sencillos y materiales baratos pero con una rigurosa organización del trabajo.

Egipcios y griegos ya habían utilizado morteros compuestos por cal, grasa, arena y agua. Pero la utilización sistemática del “Opus caementicium” (hormigón romano) fue novedosa y respondía a esta concepción pragmática de la construcción, ya que podían usar cualquier árido existente en cualquier provincia, mano de obra no cualificada, era fácilmente moldeable, y reducía tiempos de construcción.

La composición del mortero del hormigón era también novedosa, ya que estaba hecho con puzolana y presentaba la no­table propiedad de fraguar en contacto con el agua debido a su alto contenido en silicatos a diferencia del mortero de cal y grasa, que no fragua, sino que endurece por carbonatación y que presentaba un mal comportamiento en presencia de humedad. La composición del hormigón romano era aproximadamente de 12 partes de puzolana, 6 de arena, y 9 de cal aérea.

Según los estudios de Auguste Choisy , en Roma se trabajaba el hormigón principalmente de dos maneras: una apisonándolo y otro sin apisonado.

Para llevar a cabo el hormigón apisonado se vertía una capa de 10-15cm. de mortero entre dos paramentos, luego se echaba una capa de pequeños guijarros por encima y se apisonaba de manera que las piedras se hundían en el mortero.

Así iban vertiendo varias capas hasta llegar al final del muro, donde se terminaba con una última capa de polvo de piedra y un último apisonado más fuerte. Esta estrategia se usaba en cimentaciones previa realización de zanjas con entibaciones  y en muros lo suficientemente robustos como para aguantar el apisonado.

Zanja de cimentación de hormigón apisonado.  Auguste Choisy, "El arte de construir en Roma"

Zanja de cimentación de hormigón apisonado.
Auguste Choisy, “El arte de construir en Roma”, 1873.

El hormigón no apisonado era el más común porque no era necesario reforzar los paramentos para aguantar los empujes del apisonado. Se vertía el mortero entre paramentos de ladrillos triangulares o pequeños mampuestos de piedra, en una capa de 3-4 cm. de espesor. Sobre ella se colocaba otra capa de fragmentos de piedra o cerámica horizontalmente de forma uniforme, y así sucesivamente.

Los maderos de los andamiajes que se insertaban en el muro quedaban en parte embebidos en él, no se recuperaban, funcionando de arriostramiento de los dos paramentos con el hormigón. También se introducían con este cometido hiladas de ladrilos cuadrados de 60 x 60 cm. (dos pies romanos)  que cubrían de lado a lado el muro.

Construcción de un muro romano.  Auguste Choisy "El arte de construir en Roma", 1873.

Construcción de un muro romano.
Auguste Choisy “El arte de construir en Roma”, 1873.

Aunque su hormigón y el nuestro se parecen, hay una sustancial diferencia. La mezcla previa de mortero y piedras de nuestro hormigón, aunque sabían hacerla, les resultaba algo muy trabajoso e inútil que se podían ahorrar llegando casi a la misma resistencia.

Ellos disponían, como hemos visto, capas separadas de mortero y piedra que juntaban en obra, no antes, repartiendo el trabajo en dos cuadrillas de forma que una vertía el mortero, y la otra iba disponiendo los fragmentos de forma homogénea, lo que suponía una concepción del proceso muy diferente a la que tenemos hoy en día.

Detalle de muro de hormigón no apisonado en las termas de Caracalla, Roma. www.detallesarquitectonicos.blogspot.com.es

Detalle de muro de hormigón no apisonado en las termas de Caracalla, Roma.
http://www.detallesarquitectonicos.blogspot.com.es

BIBLIOGRAFÍA

“El arte de construir en Roma”. Auguste Choisy, 1873.  Edición a cargo de Santiago Huerta y Francisco Javier Girón. Introducción de Enrique Rabasa. Instituto Juan de Herrera, Madrid 1999.

http://www.detallesarquitectonicos.blogspot.com.es/2011_02_01_archive.html

http://www.todopropiedades.com.es/informacion/historia_hormigon.htm

 

 

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SOS PATRIMONIO: Palacio del Marqués de Ustáriz, Madrid

portada palacio ustariz

 

Acabo de leer una noticia de esas que ponen los pelos de punta: La adquisición por parte de Francisco Javier Botín del palacio del s. XVIII del marqués de Ustáriz, (llamado palacio del Conde de Villagonzalo).

Y es que el asunto tiene miga. Juan Antonio Roca, el testaferro encarcelado por la Operación Malaya, lo ha vendido por 19,1 millones de euros a la entidad Peña-Cabarga que preside Botín, recibiendo el ayuntamiento de Marbella 5,8 millones por la venta.

El palacio fue construido en 1748 por el arquitecto José Pérez. Está en la parcela delimitada por las calles San mateo, Mejía Lequerica, Beneficencia y Serrano Anguita. Se enmarca dentro del barroco introducido por los Borbones en España tras la llegada de Felipe v, en el que se tiende a una mayor claridad formal, una decoración menos recargada, e influencias italianizantes.

Plano general de Carlos Ibañez de Íbero. 1872-1874.  www.https://artedemadrid.wordpress.com

Plano general de Carlos Ibañez de Íbero. 1872-1874.
http://www.artedemadrid.wordpress.com

En el plano general de Ibáñez Íbero vemos contaba con un cuerpo central que daba a la actual calle de San Mateo y dos alas más estrechas que daban a Mejía Lequerica y Serrano Anguita. En el centro se hallaba un gran jardín.

Su alzado presenta tres cuerpos de altura: uno inferior donde se apoyan las pilastras de orden gigante entre las cuales se abren los vanos, un cuerpo central principal con balcones y un cuerpo superior donde se abren ventanales con arcos de medio punto.

A pesar de la ampliación y reforma acometida en 1878 y el deterioro sufrido por el paso del tiempo, conservaba hasta ahora su singular fachada dieciochesca, así como la decoración de varios salones, la espectacular escalera y el jardín.

Aspecto actual del interior del Palacio. www.urbanity.es

Aspecto actual del interior del Palacio. http://www.urbanity.es

Según el Plan de Ordenación Urbana de 1997 el edificio goza de la máxima protección Nivel 1, Grado Singular y el Jardín está incluido en el Catálogo de Parques y Jardines de Interés, y también goza teóricamente del Nivel 1 de Protección.

Obras de demolición parcial de la ferretería situada en las antiguas caballerizas.  www.urbanity.com

Obras de demolición parcial de la ferretería situada en las antiguas caballerizas.
http://www.urbanity.es

En 2011 fueron derribadas las construcciones que se asomaban a la calle de Mejía Lequerica correspondientes con las caballerizas, con la intención de construir un aparcamiento y un hotel , y con el consiguiente deterioro del jardín que ha quedado hecho una escombrera el que tan solo subsisten algunos árboles. Hoy su supervivencia pende de un hilo, ya que se desconocen las intenciones de los nuevos propietarios.

Fachada principal del palacio en su estado actual.

Fachada principal del palacio en su estado actual.

 

BIBLIOGRAFÍA

http://www.madridciudadaniaypatrimonio.org

http://www.urbanity.es/foro/edificios-en-general-mad/22571-madrid-palacio-del-marques-de-ustariz-jose-perez-4.html

http://www.somosmalasana.com/el-palacio-de-ustariz-vendido-a-los-botin/

http://www.artedemadrid.wordpress.com/2013/10/03/los-palacios-de-ustariz-y-de-villagonzal

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Los comienzos del modernismo: la Maison Tassel (1892-1893)

PORTADA ARTÍCULO

 

Hoy cambiamos radicalmente de tercio, y nos situamos en la Bruselas del cambio de siglo.  La “maison Tassel” Es considerada uno de los primeros edificios del “art nouveau”, no sólo por su decoración, sino porque supone una nueva concepción de la arquitectura, del espacio y del uso de los materiales. Declarada patrimonio de la humanidad en el 2000, es uno de los más bellos espacios domésticos que he visitado.

El 25 de agosto de 1831 se instaura el reino de Bélgica. Un estado artificial, creado con la unificación de territorios flamencos y valones con un pasado común pero con grandes diferencias culturales. El nuevo estado tenía la constitución más progresista de su tiempo, con la separación de la Iglesia y el estado, libertad de pensamiento y reunión y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Esto produjo la llegada de intelectuales, artesanos, artistas y el auge de la burguesía. Bruselas se había convertido en la ciudad de moda europea a finales del siglo XIX.

A su vez, los movimientos obreros y la concienciación con los problemas derivados de la revolución industrial tuvieron una gran influencia en este colectivo intelectual y progresista. Los belgas asistieron con admiración a las exposiciones del Arts and Crafts de William Morris, que proponía una vuelta a lo artesanal en contraposición con lo industrial. Para acabar el cocktail tenemos una importante influencia cultural francesa a lo largo de todo el siglo y un recientemente adquirido gusto por lo exótico.

En medio de todo esto, tenemos a un joven arquitecto: Victor Horta. Belga de nacimiento, pero educado en Francia. De vuelta en Bruselas, prosigue  sus estudios y  comienza a trabajar con el afamado arquitecto Alphonse Balat. Su amigo y colega Émile Tassel, profesor de geometría descriptiva en la universidad de Bruselas, le encarga esta pequeña casa para él y para su madre.

El solar, entre medianeras, era estrecho y muy profundo, como acostumbraban a ser las casas en Bruselas. Con unas dimensiones de 7,80 x 29m. estaba avocado a ser un edificio oscuro. De aquí parte la principal idea del proyecto: la intención de diafanidad, claridad y  transparencia.

Escalera y vestíbulo.

Escalera y vestíbulo.

Estructura, materiales y elementos decorativos son pensados con esta idea de base, dentro de un concepto de unidad general del conjunto en la búsqueda hacia la transparencia. Esto es importante, puesto que los precedentes de este movimiento se reducían a lo decorativo, no a todos los aspectos de la arquitectura, y por eso es considerado el primer edificio integralmente modernista.

La planta se encuentra dividida en dos partes: una parte estrecha delantera hacia la fachada principal, y una parte más amplia , servida por una escalera de servicio que ventilaba hacia el jardín trasero. Entre ambas, Horta genera un espacio intermedio de unión, donde se sitúan la escalera y el vestíbulo. Un espacio luminoso, y dinámico, que llena de luz la casa gracias a su cubierta acristalada.

Planta de acceso, planta principal de estancia, planta de habitaciones, y planta de servicio.

Planta de acceso, planta principal de estancia, planta de habitaciones, y planta de servicio.

Las estancias de ambas partes se encuentran a diferentes alturas, ya que cada tramo de la escalera va sirviendo a un nuevo espacio, no por pisos sino por tramos, creando una forma muy innovadora de recorrer el espacio.

Sección longitudinal donde se pueden observar las dos partes de la casa y su unión mediante el espacio central de la escalera y cómo los forjados se encuentra decalados.

Sección longitudinal donde se pueden observar las dos partes de la casa y su unión mediante el espacio central de la escalera y cómo los forjados se encuentra decalados.

La estructura de pilares de acero no era nada nuevo, pero sí su utilización sin recubrimientos en el interior de una vivienda. Sus proporciones estilizadas y con formas sinuosas refuerzan la idea de transparencia.

Estas formas sinuosas de inspiración vegetal  se acentúan con las barandillas, los mosaicos de los pavimentos, los apliques, las vidrieras, acompañan el carácter dinámico del espacio, y todo, hasta el último detalle, diseñado por el propio arquitecto.

Planta con detalle de los pavimentos.

Planta con detalle de los pavimentos.

Vestíbulo de acceso. Se obserca el detalle de los mosaaicos delimitando cada espacio.

Vestíbulo de acceso. Se observa el detalle de los mosaicos delimitando cada espacio

En contraste con esta idea está la fachada, residuo de la arquitectura academicista del       s. XIX. Sólo las “Blow-windows”, es decir, los ventanales de formas curvas del piso central, nos recuerdan esta transparencia del espacio interior.

En posteriores edificios de Horta como la “Maison du peuple”, este concepto de transparencia y unidad formal llega a su culminación. La fachada completamente acristalada y con soportes metálicos crea precedentes de lo que desarrollarán arquitectos como Mies van der Rohe en el movimiento moderno. Pero este es un tema digno de tratar en otra entrada.

Fachada de la Maison Tassel.

Fachada de la “Maison Tassel”.

Fachada de la hoy desaparecida "Maison du peuple"

Fachada de la hoy desaparecida “Maison du peuple”

BIBLIOGRAFÍA

“Victor Horta: the maison Tassel. The sources of its development”, George Tsihlias. Canadian journal of Netherlandic studies. Toronto, vol. 17. pags. 108-128. Toronto, 2012.

“Modernismo”, Klaus-Jürgen Sembach. TASCHEN. Colonia, 2007.

“Horta, art nouveau to modernism”, Josh Vanderbreeden. Paperback. Londres, 1997.

http://www.bufetetecnico.es

http://www.timerime.com

http://www.arteguia2000.com

http://www.renacimiento–humanismo.blogspot.com.es

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¿Por qué no se caen los arcos? Funcionamiento y evolución.

arco de medio punto

En esta breve introducción trataré de explicar cómo surgieron los arcos, su funcionamiento estructural y, en definitiva, por qué no se caen.

Las primeras construcciones de fábrica (con piedras o ladrillos) probablemente usaban troncos de árboles para soportar las techumbres. La manera más natural de cubrir un espacio con pequeñas piedras o ladrillos era mediante la formación de arcos. El arco surgió alrededor del 6000 a.c. en Mesopotamia y luego en Egipto, aunque no era un elemento muy representativo de su arquitectura. No se sabe cómo llegaron a él ya que en otras culturas contemporáneas no aparece, no es algo tan intuitivo.

Para construirlo se coloca un andamiaje de madera con la forma del arco llamado “cimbra”, se colocan las piezas que lo forman o “dovelas” y finalmente la “clave”. Al quitar la cimbra (descimbrar) las dovelas van hacia abajo, pero no se caen, quedan comprimidas. Cada dovela pasa los empujes a la siguiente, que los contrarresta. Estos empujes van aumentando con el peso de cada dovela hasta llegar a la última, que transmite los empujes a los estribos. De ahí la definición de arco que dio Leonardo da Vinci: “Un arco no es otra cosa que una fortaleza formada por debilidades”

Si la línea de empujes , que tiene forma de catenaria invertida, está contenida dentro de la fábrica en cada una de las juntas, entonces el arco está en equilibrio y no se cae. Hay infinitas posibilidades de equilibrio, tantas como lineas de empujes quepan en la fábrica.

Arco etrusco de dovelas de piedra. (Durm 1885)

Arco etrusco de dovelas de piedra. (Durm 1885)

Tradicionalmente no se hacían cálculos, sino que a base de prueba y error se llegó a unas reglas geométricas de proporciones que no fallaban.  (Los maestros góticos daban a los estribos 1/4 de la luz de la nave central; mientras que en el renacimiento y el barroco se les daba 1/3 para las bóvedas de cañón).

De esta manera se construyeron los arcos de medio punto que aparecen por ejemplo en las puertas de Ishtar (575 a.c.), aunque no fue hasta la llegada de los romanos, dignos herederos de los etruscos, que se empezaron a usar sistemáticamente.

Puerta de Ishtar, Babilonia. (575 a.c.)

Puerta de Ishtar, Babilonia. (575 a.c.)

En la Edad media se continúan usando los arcos de medio punto, pero en la Baja Edad Media se comienzan a usar los arcos apuntados, ¿Por qué? ¿Es una mera cuestión estética?

Las estructuras de fábrica, según los principios del análisis límite sistematizados por el profesor Heyman (1966), actúan de la siguiente manera:

– Tienen una resistencia a compresión infinita. Esto es ,explicado de forma simplificada, que por mucho que comprimamos un muro de piedra, los “sillares” , o piedras,  no se rompen.

– No tienen resistencia a tracción: si tiramos de una de esas piedras, es sencillo levantarla

– El fallo por deslizamiento es imposible: ya que hay un elevado coeficiente de rozamiento entre piedras.

Como hemos visto un arco es estable si encontramos al menos una línea de empujes que discurra dentro de la fábrica en todas sus juntas, y estos empujes inclinados tienen una componente vertical (el peso) y otra horizontal (empuje del arco). El empuje vertical que comprime el estribo no es preocupante, puesto que como hemos dicho las estructuras de fábrica resisten infinitamente la compresión.

Así pues el empuje horizontal es el que ha de preocuparnos a la hora de dimensionar los estribos. Dentro de las infinitas posibilidades de equilibrio, hay una que corresponde al empuje máximo, y otra al empuje mínimo:

Empujes en arco

El empuje máximo viene dado por la línea de empujes más tendida, y el empuje mínimo por la línea de empujes más peraltada.

Entonces llegamos a la conclusión de que cuanto más grande sea la componente vertical, el empuje del arco será menor, y las dimensiones del estribo podrán ser más pequeñas.

esfuerzos en arcos

Cuanto más tendido es nuestro arco, mayor es el empuje horizontal, y mayor estribo necesitamos, cuanto más vertical sea, menor es el empuje del arco, y más estrecho puede ser el estribo.

Y esta es la clave de la arquitectura gótica: con el uso de arcos apuntados, los estribos y los muros se pueden adelgazar, se pueden abrir vanos mayores que con el uso de arcos de medio punto, y las construcciones se vuelven esbeltas y luminosas.

En cambio los arcos escarzanos (muy tendidos) Producen grandes empujes horizontales, y por eso son muy utilizados para cubrir las grandes luces de los puentes, ya que estos empujes los contrarresta directamente el terreno.

En posteriores artículos trataré más de cerca los distintos tipos de arcos y sus ejemplos, y también las bóvedas y cúpulas.

Sainte chapelle. Paris, 1241-1248. ( www.lifeaperture.files.wordpress.com)

Sainte chapelle. Paris, 1241-1248. ( www.lifeaperture.files.wordpress.com )

BIBLIOGRAFÍA

“Teoría básica de estructuras”. Jaques Heyman. Instituto Juan Herrera, ETSAM. Madrid, 2011.

“Arcos, bóvedas y cúpulas, geometría y equilibrio en el cálculo tradicional de estructuras de fábrica”. Santiago Huerta. Instituto Juan Herrera, ETSAM. Madrid, 2004. El link lleva al libro en PDF publicado por la UPM. Es un libro muy didáctico para comprender el funcionamiento de las estructuras de fábrica. Altamente recomendable.

“La ciencia de las estructuras”. Jacques Heyman. Instituto Juan Herrera, ETSAM. Madrid, 2001.

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Patrimonio destruído: los laboratorios Jorba.

PORTADA ARQTÍCULO

Este edificio es uno de los más claros ejemplos de patrimonio derribado dentro de nuestras fronteras. Aun siendo uno de los iconos de la arquitectura española del s. XX fue eliminado sin ningún miramiento con el permiso del Ayuntamiento y el Ministerio de Cultura por la misma razón de siempre: el dinero. Por esto, aquí le hago mi pequeño homenaje.

El edificio se encontraba situado al lado de la autovía de  Barcelona a la salida de Madrid. Fue construido por encargo de los laboratorios farmacéuticos JORBA en 1965. Se pedía una zona de almacenaje y producción y una zona de oficinas más representativa.

La solución fue clara: Dos volúmenes:

– Una nave rectangular donde el almacenaje y producción se realizaban de la forma más pragmática posible y sin pilares intermedios

– Una Torre de ocho plantas situada en el extremo más próximo a la autopista, la parte más reconocible del conjunto, donde se situaban las oficinas y que era llamada popularmente “La Pagoda”. Por su curiosa forma exterior.

vista general

ZONA DE ALMACENAJE

La intención de crear un espacio funcional continuo llevó a la idea de colocar un muro de carga que separaba el espacio en dos, y sobre el cual se apoyaban las vigas. Éstas eran las famosas “vigas hueso” patentadas por el propio Fisac. Estaban formadas por pequeñas piezas aligeradas de hormigón prefabricado que se unían como si fuesen una columna vertebral. Una vez ensambladas se tensaban los cables que iban por su interior, y se montaban, pudiendo cubrir una luz mucho mayor sin necesidad de pilares.

vigas hueso

ZONA DE OFICINAS

Estaba compuesta por tres primeros pisos de forma rectangular situados de forma paralela a la carretera como basamento y un segundo tramo formado por los cinco pisos más altos de planta cuadrada (16×16 m.).

La peculiaridad se la daba este segundo tramo. Cada planta estaba girada 45º respecto de la anterior, de manera que las plantas impares (esto es la quinta y la séptima) quedaban alineadas con las tres plantas inferiores; y las pares (la cuarta, la sexta y la octava) quedaban alineadas con su diagonal, produciendo el giro de 45º,  tal como se ve en las plantas y las secciones.

plantas quinta y sexta seccion

La estructura estaba formada por los forjados de hormigón armado y ocho pilares de acero laminado que los soportaban, situados en las intersecciones entre un forjado y otro, de manera que formaban un octógono en planta. En el centro de la torre se situaba el núcleo de ascensores y escaleras delimitado a su vez por otros cuatro pilares.

El cerramiento estaba compuesto por unas ventanas corridas con carpinterías de aluminio estrusado y anodizado que rodeaban el perímetro completo de cada planta y unas superficies de hormigón que cubrían el desfase entre una planta y otra.

Estas superficies de hormigón, son otra de las genialidades de esta obra. Fisac, siempre interesado en las formas innovadoras y lo que los nuevos materiales podían hacer con ellas, ideó unos paraboloides hiperbólicos, que al ser superficies regladas,( es decir, construibles a partir de rectas) se podían encofrar y armar de forma sencilla y a la vez servían para cubrir el espacio de la forma más económica posible en términos de superficie.

paraboloide regladoconstrucción pagoda

 

 

 

 

 

 

 

EL DERRIBO

Su final fue desolador. En verano de 1999 el grupo Lar adquirió el edificio, y utilizando como excusa que éste no agotaba todos los metros cuadrados edificables según la normativa vigente, se procedió a su derribo.

¿Es que nadie defendió esta joya del patrimonio arquitectónico moderno?

– La comisión de patrimonio autorizó el derribo completo, según ellos “por  no tener posibilidad de instalar ningún uso”

– La Comunidad de Madrid se lavó las manos exponiendo que no estaba incluído en el catálogo de bienes protegidos. Claro que esto era una excusa, puesto que no era necesaria la declaración ni la integración en inventario para que un inmueble fuera considerado parte del patrimonio histórico de Madrid.

-El Ayuntamiento tampoco hizo nada, escudándose en la legalidad de la operación.

En su momento hubo una gran lucha desde varios colectivos por frenar este derribo calificado de “Terrorismo cultural patrocinado por el Ayuntamiento”. La operación incluso carecía de los permisos del Colegio de Arquitectos de Madrid.

Para Fisac fue un ataque directo hacia su persona: “Están decididos a acabar conmigo y con mi obra. Soy una persona que molesta a los círculos de derechas, por eso ahora me dan por todos lados” e implicó en ello al Opus Dei y al mismísimo Alcalde de la ciudad.

Sea como fuere, el edificio fue derribado, y se construyó una mole de oficinas acristaladas de escasa calidad arquitectónica. Como éste, otros muchos edificios corren el mismo peligro actualmente, y está en nuestras manos actuar para que no se vuelvan a cometer estas atrocidades contra nuestro patrimonio.

derribo

 

BILIOGRAFÍA

“Expresión gráfica, diseño geométrico y demolición de los Laboratorios Jorba de Fisac.
El patrimonio sin protección”. e-rph diciembre 2011.

–   www.arquitecturaeindustria.org

– “Los arquitectos critican sus propias obras, Miguel Fisac”. ARQ núm.151. 1971.

– “Laboratorios JORBA (1965-1968)” ARQ núm. 127. 1969.

“Conjunto Industrial”. CdA núm. 73. 1969.

“Laboratorios JORBA”. NF núm. 41. 1969.

“Miguel Fisac”. LARCH-DJ núm.139. 1968.

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Cargadero de hierro de Malla Harria (1909-1927)

El conjunto se halla entre los municipios de Zarautz y Orio, en Guipúzcoa, en el monte Mollarri (situado a 17 Km. al oeste de SanSebastián). Es una de las más importantes muestras de patrimonio industrial de la costa de Guipúzcoa. Se trata de una mina de hierro en Asteasu, unos almacenes, y un cable aéreo que finalizaba en un cargadero metálico sobre el mar, haciendo posible el transporte del hierro hasta los barcos.

situación

 

Las minas estaban situadas en Asteasu, en el alto de Andazarrate. Desde allí salía el tranvía aéreo cargado de hierro. Este sistema requería poco personal y hacía sencillo el transporte del mineral. Fue diseñado por el ingeniero belga Guillermo Vahl y construido en 1909 por la firma bilbaína ‘Mariano Corral e Hijos’. En el trazado del cableado se diferenciaban dos secciones: la primera de ellas estaba sustentada por 112 torretas cubriendo una distancia de 10,7 kilómetros entre Andazarrate y Amesti, con tres estaciones intermedias entre los dos puntos.

Cargadero antes de su rehabilitación.

Cargadero antes de su rehabilitación.

El almacén es la parte más visible del conjunto y la mejor conservada. Se halla en el alto de Talaimendi. Desde allí salía la segunda parte del tranvía cubría 300 metros de gran desnivel entre Amesti y el cargadero de Malla-Harria. En las instalaciones, de cierta pendiente, bastaba la acción de la gravedad para el movimiento, así, la línea del tranvía aéreo era automotora.

La parte más impresionante era el voladizo de carga en el lado este del islote de Malla-Harria formado por una inmensa estructura metálica. Su ubicación respondía a priori a diversos factores: estaba resguardado, las aguas eran profundas, y en caso de temporal, la ensenada del puerto de Getaria se encontraba a poca distancia.

Cantiliever de carga durante la primera guerra mundial.

Cantiliever de carga durante la primera guerra mundial.

Restos del cantiliever.

Restos del cantiliever.

 

 

 

 

 

 

 

La construcción de esta infraestructura en 1906 fue todo un alarde técnico. La época de esplendor del cargadero fue durante la primera guerra mundial entre 1914 y 1918, abasteciendo la demanda de hierro europea. Al finalizar la guerra, con la cada vez mayor competencia industrial, la baja calidad del hierro extraído, y los problemas surgidos por culpa de la ubicación de las instalaciones (en mar abierto y sujeto a las adversidades climatológicas), su actividad se fue ralentizando hasta el cese definitivo en 1927. Los elementos metálicos fueron desmontados en episodios muy separados temporalmente, llegando hasta los primeros años de la década de 1950, aunque no se conoce la fecha exacta del último derribo.

También es un misterio cual fue el paradero de los restos. Incluso hay buceadores que aseguran haber visto gran cantidad de hierro en las profundidades de Mollarri y una gran estructura de metal que podría corresponderse con el antiguo cargadero metálico. Su futuro era incierto, cubiertos de vegetación y en pésimas condiciones, el almacén y el cargadero habían quedado olvidados, y eran una ruina muy frecuentada por los habitantes de la zona. Pero en 2009 se comenzó la rehabilitación. Se consolidó la ruina, y se creó un centro de interpretación para visitantes con un nuevo paseo hasta Zarautz.

Estado del cargadero después de la rehabilitación.

Estado del cargadero después de la rehabilitación.

 

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